A veces me asusto al recordar como aquel chico tan sencillo, feliz y lleno de vitalidad, alegre, fiestero y que parecía ser perfecto se convirtió en un monstruo en la peor de mis pesadillas, no soy de esa clase de mujeres que le gusta que las insulten mientras mantienen relaciones hay a chicas que les pone, pero no es mi caso, pese a decirle que eso no me gustaba el insistió en llamarme putilla,guarrila,,,, y ese tipo de cosas mientras yo le hacía el amor. De los insultos "cariñosos" pasó a otros más bruscos donde el putilla se transformó a puta y lo mismo con el resto, también se sumaron las indirectas del estilo "no te comas ese helado que no te hace falta", "¿vas a ir hoy al gimnasio"... que depende de la persona pero en mi caso me resultaron lo suficientemente molestas como para retomar viejos hábitos... De los insultos a las broncas, gritos por todo, enfadarse por a la mínima e incluso buscaba que me picará poniéndome celosa con otras... más daño. Lo peor llego a los 2 meses cuando sientes que empieza a agarrar tu mano con más fuerza de la normal, cuando en una de esas broncas te levanta la mano y se va. No es el daño físico, las marcas, las cicatrices la peor parte de la historia si no la sensación de sentirme como una mierda, un cero a la izquierda, bueno sigues adelante piensas que igual tiene razón o simplemente ha sido él que tenía un mal día y justo las pago contigo. Te sigues mostrando alegre y cariñosa con todo el mundo, incluso con él, llegas a casa y le hablas normal, todo es normal, felicidad amor... el te pide perdón, tú le perdonas y ya os volveréis a ver en unos días, Efectivamente quedáis ese mismo fin de semana, vais al cine y todo es amor y mariposas... dais una vuelta hasta que cae la noche, el puerto se ve iluminado... todo muy bonito, empezáis a hablar, la conversación sube tono, y te pide perdón trata de besarte y lo evitas, al principio incluso a él le hacía gracia que le hicieras la cobra, se enfada grita más, tú también gritas, la mano de nuevo acercándose a ti, no solo eso, si no también las patadas o los tirones de pelo... nada mejor acabar, le gritas un hasta nunca y el se despide de ti con una nueva hostia. No pasa nada llamamos a alguien, las amigas para eso están... o bueno mejor no contarlo y dejarlo estar, son cosas de la vida mejor callar tampoco quieres meter a nadie en problemas, pasas, vas para casa y entras directa a la ducha, lloras, lloras,lloras,lloras,... incluso cuando el agua ya empieza a salir fría... nada sigues con tus pensamientos. Sales te secas el pelo experimentas algún peinado para andar por casa, te echas todas tus cremas de mujer, hidratante, anti acné,... y ves las pequeñas señales de que es real, has sido maltrada... coges el móvil y le mandas un mensaje a un viejo amigo, si se el quiere llamar así no tiene lógica pero lo hace igual, no contesta a lo mejor no sabe de la gravedad del asunto, de nuevo no contesta, borras su número y duermes o eso intentas.
¿Cuántas noches en vela has pasado desde aquella? Recordando a personas que te hicieron feliz y que perdiste, asimilando tus errores, callando tus desgracias hasta que cuando ya las desgracia son tuyas decides contarlas, aunque sea en un pequeño lugar que poca gente va a leer. ¿Cuántas noches más soñando que la mano roza tu mejilla? Me gustaría que esto fuera mentira, un simple texto con el fin de conmover a alguien, buscando "la belleza" o el sentimiento, pero no la vida no entiende de eso, la vida es así y lo sé porque lo he vivido en mis propias carnes. Pero la vida sigue, todos nos equivocamos a veces es mejor estar así solos que mal acompañados, sobre todo cuando se carece de la compañía adecuada.
25 de noviembre Día en contra la violencia de género